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ARAUCANIA: TERROR LATENTE Y DEUDA PERPETUA

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Dos décadas de violencia terrorista y la insuficiencia de una estrategia gubernamental pendiente. Nuevo atentado en Malleco. La reacción del senador Miguel Becker.

POR GUSTAVO CID ASENJO

PERIODISTA-SOPESUR

Los daños acumulados en la Región de La Araucanía ya son incalculables y no han sido avaluados en su total dimensión. Tras al menos dos décadas de una escalada de violencia ininterrumpida, la zona sigue atrapada en una espiral de inseguridad que evidencia una profunda y prolongada deuda del Estado chileno. La permanencia de células y grupos de carácter terrorista, que operan a lo largo de los años con impunidad y mutando sus tácticas, demuestra que el fenómeno no ha podido ser erradicado ni contenido de manera estructural por los sucesivos gobiernos.

Lejos de tratarse únicamente de un pasivo histórico acumulado, la actual administración de gobierno mantiene una deuda flagrante y directa en su responsabilidad de atacar de raíz este conflicto. En lugar de una política integral y decisiva, La Moneda ha optado por anuncios parciales dentro de su plan de seguridad nacional que resultan claramente insuficientes; medidas fragmentarias que ignoran o minimizan la gravedad de este tipo de acciones reivindicativas y terroristas, las cuales han ido evolucionando peligrosamente hasta entrelazarse con redes de crimen organizado transnacional e, incluso, indicios de la sombra de agentes extranjeros operando en el territorio.

Durante demasiado tiempo, las respuestas estatales se han caracterizado por la improvisación o por parches coyunturales, careciendo de una doctrina a largo plazo que logre articular de forma eficiente a los organismos de inteligencia policial y del Estado. La debilidad en la inteligencia estratégica ha impedido golpear con precisión los circuitos financieros, logísticos y operativos de los grupos armados que mantienen bajo zozobra a productores, comunidades y familias enteras.

En este escenario crítico, la reciente puesta en marcha del nuevo Ministerio de Seguridad Pública se perfila como una prueba de fuego institucional. La ciudadanía y los expertos exigen que esta nueva cartera no se reduzca a una reorganización burocrática, sino que asuma un liderazgo real y firme para unificar la labor policial, dotar de plenas atribuciones y tecnología avanzada a los organismos de inteligencia, y coordinar una respuesta de Estado implacable contra el terrorismo y sus nuevas alianzas delictivas en la Macrozona Sur.

A esta complejidad se suma el desconcierto sobre el rumbo político e institucional. Hoy permanece en el aire el destino de propuestas y políticas heredadas de instancias previas —como las emanadas de la Comisión para la Paz y el Entendimiento, bien acogidas en su momento por el gobierno anterior—, frente a las cuales el actual gobierno de La Moneda ha mantenido ambigüedades, sin zanjar una línea de acción clara que combine el orden público estricto con soluciones definitivas.

Mientras las señales políticas sigan siendo tímidas y los planes de seguridad mantengan vacíos alarmantes frente al terrorismo y el crimen organizado, La Araucanía seguirá esperando lo elemental: que el Estado recupere el control total del territorio, garantice el Estado de derecho y devuelva la paz a una región que lleva demasiado tiempo pagando los costos de la desidia gubernamental.

El parlamentario cuestionó que continúen los ataques en la provincia de Malleco y pidió al Gobierno mantener el despliegue de las fuerzas de seguridad en Angol, Collipulli, Ercilla y Pidima.

Asimismo, condenó el nuevo atentado incendiario registrado en la comuna de Angol, donde cuatro máquinas forestales resultaron dañadas por el fuego en el fundo El Carmen, y llamó al Gobierno a mantener el control territorial y reforzar las labores de Carabineros y las Fuerzas Armadas en la zona.

El ataque ocurrió la noche del martes 13 de octubre en una faena forestal ubicada en la ruta R-330. Tras el hecho, concurrieron al lugar unidades de Control de Orden Público de Carabineros y voluntarios de Bomberos. Por instrucción de la Fiscalía, las diligencias investigativas quedaron a cargo de Labocar y del OS9 de Carabineros.

Frente a este nuevo episodio de violencia rural, el senador Becker advirtió que estos hechos refuerzan la necesidad de mantener las medidas de seguridad y continuar con la presencia del Estado en los sectores afectados.

En esa línea, el legislador sostuvo que el combate a la violencia en la zona debe continuar y llamó al Gobierno a mantener el control territorial, además de respaldar el trabajo de las instituciones encargadas de la seguridad.

«Nuevamente nos sorprenden los terroristas actuando en Angol. Esta situación la hemos venido advirtiendo, no ha terminado el combate al terrorismo. Nuevamente en la zona de Angol que es un verdadero triángulo de las bermudas Angol, Collipulli, Ercilla, Pidima, donde están estos delincuentes actuando. Hacer un llamado al gobierno a continuar, manteniendo el control de la zona y pedirle a las Fuerzas Armadas y a Carabineros que sigan ejerciendo con la mayor fuerza esta labor de control en estos delincuentes»

El parlamentario reiteró la importancia de mantener los esfuerzos para enfrentar los hechos de violencia rural en la provincia de Malleco. En paralelo, la investigación del atentado continúa para esclarecer las circunstancias del ataque e identificar a sus responsables.

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