El blindaje del Mandatario a su cuestionado titular de Justicia le pasa la cuenta más cara de su mandato: pierde apoyo en su propia base electoral, mientras el desempleo y el pesimismo baten récords históricos.
El Gobierno de José Antonio Kast entró en su momento más oscuro. La última entrega de la encuesta Plaza Pública Cadem confirmó un desplome sin precedentes: la aprobación presidencial se hundió al 26%, anotando el peor registro de toda su administración tras encadenar una sangría de siete puntos. En la vereda opuesta, el rechazo ciudadano trepó al 65%, consolidando un repudio transversal que tiene un responsable claro en la agenda: el blindaje al ministro de Justicia, Fernando Rabat.
Lejos de tratarse de un desgaste rutinario, la crisis golpeó de lleno el corazón electoral del oficialismo. Entre quienes votaron por Kast en el balotaje, el respaldo se desmoronó 10 puntos (59%), mientras que en la derecha la caída fue de siete puntos (65%). En la clase media el desplome llegó al 29% y entre los jóvenes de 18 a 34 años el mandatario quedó en el suelo, con un demoledor 15% de adhesión.
La factura política de sostener a Rabat
La obstinación de La Moneda por retener a Fernando Rabat terminó por asfixiar al Ejecutivo. Un categórico 70% del país rechaza abiertamente que siga en su cargo y un 78% reprueba su labor ministerial.
El juicio de la ciudadanía no deja margen a dobles lecturas: un abrumador 81% acusa que Kast actuó con miopía, omitiendo las consecuencias políticas y sociales de aferrarse a su ministro. Con el 55% de la opinión pública catalogando el caso como el hecho más crítico de la semana y a Rabat como la figura central de la controversia, el costo del blindaje lo está pagando íntegramente la figura presidencial.
Pánico económico y el fantasma del desempleo
El desgaste político corre a la par con una economía que tiene a la ciudadanía contra las cuerdas. El 71% de los encuestados afirma que Chile va directo al fracaso y un 68% ve el porvenir con pesimismo, la cifra de desesperanza más alta detectada por el sondeo desde marzo de 2015.
El bolsillo familiar está en rojo: el 60% evalúa pésimo su economía doméstica y un 82% califica como negativa la situación de los consumidores, mínimos históricos que no se veían desde hace más de una década.
El detonante mayor es el mercado del trabajo, donde la alarma ya es generalizada:
- Percepción de desastre: Un 92% de los chilenos califica la situación del empleo como derechamente mala o muy mala.
- Miedo a quedar en la calle: La angustia por perder el trabajo saltó al 71% (+9 puntos), su nivel más crítico desde enero de 2025.
- Freno productivo: El 54% denuncia que las empresas paralizaron la creación de vacantes y un 43% teme a la ola de despidos masivos e inestabilidad laboral.
Aislado políticamente, resistido en la calle y con su propio electorado cobrándole la cuenta, Kast enfrenta el escenario más adverso de su gestión, atrapado entre una crisis ministerial insostenible y un descontento social alimentado por la falta de empleo.
El blindaje del Mandatario a su cuestionado titular de Justicia le pasa la cuenta más cara de su mandato: pierde apoyo en su propia base electoral, mientras el desempleo y el pesimismo baten récords históricos.
El Gobierno de José Antonio Kast entró en su momento más oscuro. La última entrega de la encuesta Plaza Pública Cadem confirmó un desplome sin precedentes: la aprobación presidencial se hundió al 26%, anotando el peor registro de toda su administración tras encadenar una sangría de siete puntos. En la vereda opuesta, el rechazo ciudadano trepó al 65%, consolidando un repudio transversal que tiene un responsable claro en la agenda: el blindaje al ministro de Justicia, Fernando Rabat.
Lejos de tratarse de un desgaste rutinario, la crisis golpeó de lleno el corazón electoral del oficialismo. Entre quienes votaron por Kast en el balotaje, el respaldo se desmoronó 10 puntos (59%), mientras que en la derecha la caída fue de siete puntos (65%). En la clase media el desplome llegó al 29% y entre los jóvenes de 18 a 34 años el mandatario quedó en el suelo, con un demoledor 15% de adhesión.
La factura política de sostener a Rabat
La obstinación de La Moneda por retener a Fernando Rabat terminó por asfixiar al Ejecutivo. Un categórico 70% del país rechaza abiertamente que siga en su cargo y un 78% reprueba su labor ministerial.
El juicio de la ciudadanía no deja margen a dobles lecturas: un abrumador 81% acusa que Kast actuó con miopía, omitiendo las consecuencias políticas y sociales de aferrarse a su ministro. Con el 55% de la opinión pública catalogando el caso como el hecho más crítico de la semana y a Rabat como la figura central de la controversia, el costo del blindaje lo está pagando íntegramente la figura presidencial.
Pánico económico y el fantasma del desempleo
El desgaste político corre a la par con una economía que tiene a la ciudadanía contra las cuerdas. El 71% de los encuestados afirma que Chile va directo al fracaso y un 68% ve el porvenir con pesimismo, la cifra de desesperanza más alta detectada por el sondeo desde marzo de 2015.
El bolsillo familiar está en rojo: el 60% evalúa pésimo su economía doméstica y un 82% califica como negativa la situación de los consumidores, mínimos históricos que no se veían desde hace más de una década.
El detonante mayor es el mercado del trabajo, donde la alarma ya es generalizada:
- Percepción de desastre: Un 92% de los chilenos califica la situación del empleo como derechamente mala o muy mala.
- Miedo a quedar en la calle: La angustia por perder el trabajo saltó al 71% (+9 puntos), su nivel más crítico desde enero de 2025.
- Freno productivo: El 54% denuncia que las empresas paralizaron la creación de vacantes y un 43% teme a la ola de despidos masivos e inestabilidad laboral.
Aislado políticamente, resistido en la calle y con su propio electorado cobrándole la cuenta, Kast enfrenta el escenario más adverso de su gestión, atrapado entre una crisis ministerial insostenible y un descontento social alimentado por la falta de empleo.






